“Si yo fuera Petro”

Por Mauricio Marulanda

A muchos colombianos no nos cabe en la cabeza lo que está ocurriendo en Colombia, pareciera que toda una élite de corruptos tuviera mucho más fuerza que el futuro incierto de un país tan hermoso como el nuestro.

SERGIO FAJARDO

No tengo idea de dónde salen las encuestas que ponen a este señor en la cima de la intención de voto. Hablamos de un familiar del honorable ex senador Álvaro Uribe Vélez, a quién le debe mucho, a quien respeta enormemente y evidentemente tiene lazos políticos con él y el Centro Democrático.

Quiere mostrarse como opositor de su mentor, pero ni eso sabe hacer bien, porque lejos de aceptar la cruda situación política de Colombia y la injerencia del exsenador en todo este drama, mira al otro costado y nos quiere hacer creer que la solución es una coalición entre entre el centro, dejando a la izquierda por fuera. En otras palabras y como ya es costumbre, la propuesta de Fajardo está ceñida a las indicaciones de Uribe, acercar a los Conservadores, Liberales, Cristianos, Partido de U y la Alianza Verde para postularse como el salvador de la nación.

De Petro y su fuerza en las urnas no quiere discutir nada, pues da por sentado que, al igual que Uribe, Petro representa el Comunismo Castro Chavista, que nos condenará a ser como Cuba o Venezuela.

Intenta por todos los medios mantener oculta sus intenciones de asociatividad con el Centro Democrático, para no ser tan evidente, pero todos sabemos como llega el agua al molino.

ÁLVARO URIBE VÉLEZ

Está claro que el Matarife ha perdido fuerza y credibilidad, pero de pendejo no tiene un pelo. Tiene en la cabeza afianzar su postura y poder en el gobierno y para lograrlo sólo tiene dos caminos: Lanzar a su hijo o apoyar a Paloma Valencia, pero su Plan C es sin duda Fajardo.

No es tan pendejo de darle su respaldo a Tomás Uribe, sin antes mover sus fichas al interior del partido y luego salir a decir que, acorde a la democracia interna del partido, Tomacito es el candidato escogido por las mayorías en el partido.

Imaginen sólo por un instante lo que significaría Tomás Uribe en la presidencia. Da escalofríos la sóla idea, pero sorongo, sorongo, les va metiendo la idea a sus frenéticos cómplices del partido para ir metiendo al chino en la inmaculada carrera de la política.

Mientras tanto Paloma Valencia busca humildemente llamar la atención de su Jesús de Nazareth, para que la invoque ante el partido y tener el apoyo total del Centro Democrático.

JORGE ROBLEDO

Para muchos, Robledo es la imagen de la transparencia y la honestidad, nunca se le ha conocido pro actos de corrupción, pero muchos lo acusan de ser el responsable del actual gobierno de Duque, tras haber salido corriendo en las pasadas elecciones, apoyando el voto en blanco, como si él mismo no supiera que esa alternativa cacería de toda estrategia para evitar que el uribismo se mantuviera en la Casa de Nariño.

Ha sido un opositor fuerte de Álvaro Uribe desde el senado, pero cuando la oportunidad de encestarle el golpe final, se libero de toda responsabilidad y quedó como un cobarde ante toda la izquierda, incluso ante su partido.

Odia a Petro con todas sus fuerzas, aunque muchos piensan que se trata de una envidia incontrolada, pues Robledo ha querido por muchos años, ser el baluarte de la izquierda y no lo ha logrado.

Al enterarse que el Polo Democrático tiene serias intenciones de apoyar a Petro en la contienda del 2022, decide como todo buen estratega,salir del Polo y fundar Dignidad un partido de aliados tibios, que apoyarán a Fajardo o el que diga Uribe, con tal de no respaldar a Petro.

GUSTAVO PETRO

Las propuestas de Petro son tan claras e inteligentes, que incluso el mismo Centro Democrático busca cambiar dos comas y un un punto, para hacerlas suyas. Tal vez el candidato más coherente que tiene Colombia hoy, es sin duda Petro.

En las urnas, demostró tener ocho millones de votos y hoy en día, los analistas consideran que el número de indignados ha aumentado en proporciones incalculables. Este pueblo dormido parece estar despertando del letargo y se está dando cuenta la realidad política del país.

Los uribistas mantienen su postura de señalar de guerrilleros a todos aquellos que piensan distinto al pensamiento del Matarife (Hoy llamado Jesús), pero la realidad es que al estudiar con detenimiento y sensatez sus propuestas, todas tienen mucha coherencia.

El temor por Petro es que no llegue a cumplir las promesas y el programa de gobierno que promete y yo me pregunto, así como cuando uno es idiota e iletrado ¿Cuál de todos los expresidentes de este platanal han cumplido sus promesas?

Mi pronóstico es que para el 2022 van a tener que hacer muchas cosas vergonzosas para no dejar ganar a Petro. Ya puedo imaginar a todo un equipo de asociados a la Ultra Derecha, haciendo planes para bloquear las elecciones, cambiar los registros, comprar votos e incluso buscar la manera de enlodar a Petro con tal de no dejarlo llegar a la Casa de Nariño.

SI YO FUERA GUSTAVO PETRO

Me voy a ganar insultos y amenazas por lo que estoy a punto de escribir, pero si yo fuera Petro, le apuntaría a una campaña agresiva contra la corrupción y la injusticia.

Prometería que de quedar presidente, haría lo correcto para solicitar la extradición de Uribe por sus nexos con el narcotráfico y presionaría a los EU a llevarse a ese personaje por muchos años y si llegara a volver al país, le aplicaría toda la ley para que pague por los delitos de los falsos positivos. Aquí o allá, pero prometería justicia.

Si yo fuera Petro, lanzaría un referendo nacional para destituir a todos los senadores y representantes a la cámara, que tengan o hayan tenido nexos con la corrupción, bajo la consigna que nadie con procesos legales debe estar en el senado. Estoy seguro que el pueblo saldría a votar en masa y tendríamos unos nuevos requisitos para llegar al congreso, requisitos que no cumplirían ni el 10% de los actuales congresistas.

Si yo fuera Petro, no me andaría por las ramas, en especial cuando el país entero espera cambios drásticos, proclamará el cierre de los tratados de libre comercio para apoyar la industria colombiana y elevaría las tasas de importación a cifras absurdas, para que los ricos que quieran acceder a esos mercados paguen sin chistar.

Si yo fuera Petro, propondría a Miguel Ángel del Río como Fiscal General de la nación y una reforma en las cortes que nos permita tener magistrados honorables en quien podamos confiar los destinos de la justicia. Con un fiscal como Miguel Ángel, las ratas del congreso saldrían corriendo del país y veríamos un panorama distinto.

Si yo fuera Petro, pactaría con el ELN y las disidencias de las FARC un cese de hostilidades y entablaría una verdadera paz, basados en la transparencia del nuevo gobierno Petro, logrando que la industria del turismo en regiones apartadas y dominadas por la guerrilla, fueran parte de un programa de reinserción a la sociedad con estímulos al ecoturismo.

No puedo seguir con este juego de Si yo fuera Petro porque faltarían cientos de párrafos para finalizar, pero si tengo algo muy claro:

“Señor Gustavo Petro, háblele a su pueblo de manera directa, sin tapujos o temores de verse afectada su imagen. Aprenda del Centro Democrático que no tiene escrúpulos para proponer cosas absurdas. El pueblo quiere escuchar cosas fuertes, quiere un líder con pantalones que les prometa cárcel para toda esta banda de criminales que nos tienen en la ruina. Deje de ser tan prudente porque puede parecer tibio, salga a las cámaras a los medios y ataque a los corruptos con severidad. Debemos por primera vez en Colombia pensar y actuar a favor de un gobierno fuerte, decidido y comprometido con la realidad del país. No se ande con cuentos, vaya directo al enemigo y derrótelo con severidad”