Nueva Colombia

“Si yo fuera Petro”

Está claro que el Matarife ha perdido fuerza y credibilidad, pero de pendejo no tiene un pelo. Tiene en la cabeza afianzar su postura y poder en el gobierno y para lograrlo sólo tiene dos caminos: Lanzar a su hijo o apoyar a Paloma Valencia, pero su Plan C es sin duda Fajardo.

Declaración de GUERRA INMINENTE

Una batalla épica entre el mal y el bien, una guerra inminente sin posibilidades de acuerdos, un pueblo asustado al que le venden historias de horror para mantenerlos en la ignorancia y un ejército de jóvenes dispuestos a arrollar sin contemplación al Rey de los Siete Reinos.

Los DOS POBRES de Colombia

Ese colombiano cambió su biblia, por un manual de idiotez perpetua que no lo deja ver más allá de lo que sus líderes sociales le muestran. Para ese Pobre de Pensamiento, todo las acusaciones no son válidas porque no se ha demostrado su culpa, ese colombiano no sólo está en las clases populares (cosa que duele mucho), sino en las altas esferas del país.

Los Activistas Políticos: La NUEVA independencia de la Patria BOBA

Se avecina una nueva independencia en Colombia, una que planea liberarnos del pensamiento ignorante del control político al que hemos estado sometidos desde que, después de liberarnos de los españoles, le entregamos a la burguesía política que nos ha mantenido desde hace dos siglos, con la cabeza dentro del culo, haciéndonos creer que ellos son los gloriosos representantes de esta democracia que grita a pulmón herido una reforma constitucional.

La Gran PUTA de Colombia

Los Hijos de la Gran Puta Colombiana están despertando, están leyendo, están viendo las injusticias y desarrollando su odio por el Papa Colombiano que les roba su derecho, los Hijos de la Gran Puta un día no lejano se van a lanzar a la calle y no habrá tiempo para diálogos, si mediaciones internacionales, saldrán a acabar con todo, a destruir el Imperio del Papa que rogará por la cordura y dirá cínicamente que todo lo bueno de lo debemos a Él, a su sabiduría.

¿Qué se viene para el 2022?

El colombiano del 2022 deberá pensar, analizar y evaluar con cordura a quién piensa entregar su voto, porque lo único cierto, es que después de la experiencia de este gobierno, nos toca sentar cabeza y dejar de vender votos a 50 mil miserables pesos que no solucionan nada para los que obran de esta manera.