El Sistema de Justicia debe ser el tema del debate electoral

Por @EscribidorMao

María Fernanda Cabal entendió que su campaña no puede estar orientada a los adultos mayores, que son la mayor fuerza del Uribismo, así que decide llevar su discurso a los jóvenes, intentando, de manera peligrosa, hacerles creer que la Política de Seguridad Social, debe primar sobre las muchas necesidades del país.

Hacerle creer a la juventud que el problema radica en los altos índices de hurto, asesinatos y estafas producto de un país que ha perdido el norte social y que la solución es armar a la población civil y generar medidas extremas para apaciguar la inseguridad es un enfoque, no sólo peligroso, sino que incita a generar más violencia.

¿Por qué los altos índices de inseguridad?

Independiente de los motivos que pueda tener un ciudadano de salir a las calles a robar e incluso asesinar para lograr su cometido, debemos analizar con cabeza fría ¿Qué hay en el pensamiento de ese individuo?

Una sociedad que a diario presencia por cuenta de los medios independientes, innumerables escándalos en los que se ven involucrados miembros del alto gobierno de Duque, en donde las masacres de líderes sociales pasan desapercibidas para las autoridades y en donde la misma Fiscalía General de la Nación se presta para ser el ente defensor de los políticos corruptos, genera una visión clara para la población: Estamos en un Estado de Anarquía, en donde prima la fuerza política de los bandidos, que aliados con el gobierno y los entes de control, se volvieron inoperantes para el resto de la sociedad. Mejor dicho, los amigos del gobierno pueden hacer lo que les plazca y no recibirán castigo alguno por parte de la justicia.

A esa realidad debemos agregar que los altos índices de desempleo son letales para gran parte de la población, también debemos sumarle que aquellos en el negocio del narcotráfico que tienen nexos con los entes de control, no tendrán motivos para preocuparse de la justicia, porque son intocables y para rematar, la inflación y los precios de los productos de primera necesidad siguen subiendo sin control alguno de las autoridades.

¿Por qué quedan libres
los delincuentes?

Una de las cosas que más indigna a los colombianos, es saber que los ladrones quedan libres en menos de 24 horas. Algunos porque el proceso de captura no fue el indicado, lo cual deberíamos evaluar profundamente, pues se está preponderando el derecho del bandido, sobre la seguridad de la víctima.

La segunda razón y la más usada, es que producto del hacinamiento en las cárceles del país, no hay donde meter a los nuevos presos por delitos menores y son puestos en libertad, bajo la promesa que no se repetirán los hechos, lo cual es una farsa total por parte del agresor.

Y el pero de los casos es cuando le otorgan Prisión Domiciliaria, lo cual implica un gasto público y no tiene ninguna garantía.

¿Cuál es la Solución?

El sistema de justicia en Colombia atraviesa su peor vergüenza en toda la historia del país. Los entes de control no sirven para nada, pero generan miles de cargos públicos que son administrados por los jerarcas políticos que distribuyen sus cuotas de partido para beneficio de las siguientes elecciones. Eso debe cambiar, la rama judicial debe tener la independencia necesaria para elegir, acorde a los perfiles necesarios a jueces, magistrados y todos los empleados públicos de los entes de control.

De la mano de este proceso de cambio, el país debe construir al menos 50 nuevos centros penitenciarios que garanticen la reclusión de al menos 25.000 nuevos presos y generar un sistema de auto sustentación, en donde los presos sean parte de un programa que genere recursos para el pago de su estadía en la cárcel.

¿En qué cambia el panorama
estos cambios en la estructura?

Primero se podría garantizar que todo aquel que quebrante la ley irá a un centro de reclusión por el tiempo que sea necesario, acorde a la sentencia establecida por un juez transparente.

No habría casos especiales, ni tratamiento parcializado para políticos corruptos o amigos del gobierno.

El solo hecho que cada delito que genere una condena lleva al criminal a un centro penitenciario y que su reclusión no es simplemente coartar su libertad, sino obligarlo a ser parte de un sistema productivo para su propia sustentación, logrará que todo bandido la piense muy bien antes de cometer un delito.

La disminución de la inseguridad podría representar una baja notable en las cifras, producto de un cambio en dos aspectos muy básicos: Transparencia en el Sistema de Justicia y aumento de Centros Penitenciarios.

Varios países del mundo, entre ellos China, entendieron que sus presos deben usar su tiempo de condena en actividades productivas para su propia sustentación. En Colombia los presos no sólo son una carga económica para la nación, sino que estimula el ocio, la venta de drogas y las mafias organizadas para extorsionar a la sociedad, aún estando en los centros penitenciarios.

A Plomo no se Resuelve Nada

No se trata de justificar a los bandidos porque entraría en un área de discusión muy amplia, lo que sí puedo asegurar es que si logramos independizar la justicia e invertimos en al menos 50 cárceles con programas de educación y reinserción en la sociedad, podríamos disminuir los altos índices de inseguridad que hoy agobian a Colombia.

Armar a la población y dar vía libre a la defensa personal, sólo traerá miles de casos nuevos al sistema de justicia, que ya está saturado de casos.

Incentivar en las juventudes de derecha que la solución es plomo a los bandidos o incentivar a los jóvenes de izquierda asegurando que el cambio es la revolución en las calles destrozando todo, sólo genera más violencia y de eso ya tenemos bastante.

Abrir el debate de la justicia debería ser uno de los puntos claves en las candidaturas actuales para el 2022.