El Plan de Uribe detrás de un Pendejo con ínfulas de Dictador

Por MaoEscribidor

El respaldo que recibió el Ministro Molano del congreso, no fue simplemente una negativa a la moción de censura, fue la autorización directa del congreso para incrementar los ataques contra el pueblo colombiano y contra todo aquel que proteste contra Duque y su gobierno.

Duque destapó sus cartas, demostró que su interés por el diálogo es nulo y que la mejor forma de combatir la crisis que atraviesa el país, es a través de un aumento extremo de fuerza militar contra el pueblo, defendiendo así los intereses de un pequeño sector de la ciudad, en donde habitan cientos de personajes dedicados al negocio del narcotráfico.

El Juego Letal de la Dictadura

Si alguna ve existió la posibilidad de un diálogo con el gobierno Duque, es hora de darnos cuenta que no sucederá, Duque no tiene esas intenciones y hará uso de todo el poder de la fuerza militar para abrir los bloqueos y generar el pánico social necesario para que se detengan las manifestaciones.

En la celebración del primer mes del Paro Nacional, el presidente del Centro Democrático se destapa el rostro y se cubre del manto cómplice del congreso para declararle la guerra a la ciudadanía, inculpando a todo aquel que levante su voz y usando las armas para acallar al pueblo.

¿Vamos a jugar su Juego?

Debo discrepar con muchos que consideran que debemos seguir adelante con la lucha frontal, no tiene sentido una batalla de piedras contra fusiles, de bombas molotov contra helicópteros disparando contra los manifestantes. Lo único que logrará eso es centenares de jóvenes valientes muertos y una que otra baja por parte de las fuerzas militares, es una pelea de Tigre con Burro Amarrado.

Veo con preocupación decenas de mensajes en las redes que invitan a hacer más bloqueos en las vías, cierres de carreteras nacionales e intermunicipales y hasta la anulación de corredores humanitarios de movilización. ¿Será esa la respuesta que debemos dar?

Para los más valientes, la consigna es “tendrán que matarnos a todos” y les recuerdo que durante el periodo de Uribe Vélez, se pudo contabilizar al menos seis mil falsos positivos. La estrategia de Uribe es muy clara, incendiar al país, usar la fuerza militar para restablecer el orden y quedar ante la comunidad internacional como los defensores de la democracia.

No duden por un segundo que Duque usará el argumento de atacar los bloqueos por considerarlos un ataque a los derechos de la sociedad, y con ese discurso matarán a todos los que se interpongan, así durante el proceso tome varios meses y hasta termine dilatando las elecciones presidenciales para silenciar al pueblo. Debemos ser más inteligentes que ellos.

No es inteligente jugar al juego de Duque, y no considero que sea un acto de cobardía, por el contrario, pienso que existen otros caminos para derrotar la dictadura de Uribe, que insiste en mantenerse en el poder a costa de miles de militares y policías a los que controlan como zombis, obligándoles a disparar a su propio pueblo.

No podemos generar más dolor a las madres que día a día pierden a sus hijos en una batalla sin precedentes, en donde la justicia está controlada por el presidente y nunca dejará revelar la realidad del país.

¿Qué se nos Viene Pierna Arriba?

Es posible que en una semana el control sobre los bloqueos sea cosa del pasado y las marchas terminen producto de los abusos de los militares que ahora tienen carta blanca para hacer lo que quieran, gracias a nuestros honorables congresistas, esos que fueron elegidos por nosotros para defender nuestros derechos. Que hijueputa ironía decir eso!

Una vez establecido el “orden”, impuesto con las armas, nuestro presidente saldrá a dar un parte positivo de la restauración de la democracia en el país y anunciará el estado financiero que deja un balance negativo para todo el país.

Como siempre y para generar el pánico necesario, asegurará que las perdidas producto del paro superan los 20 billones de pesos y que ahora, el esfuerzo que tendrá que hacer el país será mucho mayor, pero nos alentará diciendo que los grandes empresarios del país, saldrán al rescate de la economía y que en conjunto con ellos, debemos hacer un esfuerzo mancomunado para sacar al país de la actual crisis.

Llegará una nueva Reforma Tributaria, justificada por las acciones vandálicas que desangraron al país y el congreso, como ya lo ha demostrado, aprobará la nueva reforma como “castigo” ante la desfachatez de haber salido a protestar.

No habrá recursos para esa promesa de universidad gratuita, exaltará la labor de las gloriosas fuerzas militares y justificará un incremento en su presupuesto para que este “atentado contra la democracia nunca vuelva a pasar”.

Si antes estábamos comiendo mierda, ahora la mierda no alcanzará para todos, así de grave se muestra el futuro del país. No habrá reducción del congreso, ni disminución en los salarios de los que protegieron al Ministro Molano y el negocio del narcotráfico y los aviones saliendo de Guaimaral con destino a México seguirán sus rutinarios vuelos en busca de reactivar la economía del país.

Pero en medio de todo esto, Duque buscará la manera de crucificar a Petro y considerarlo responsable de la actual situación de Colombia y su “fallido intento por un golpe de Estado”. Gastarán un par de billones de pesos para distorsionar la imagen de la Colombia Humana y al mismo tiempo enaltecer la necesidad de una transformación política liderada por Sergio Fajardo y el centro, que se presenta como la alternativa de una nueva nación en busca del progreso y la inversión social. Toda una sarta de mentiras para convencernos que “todo estará bien” y que se logró contener el intento de la toma de poder por parte del Castro Chavismo.

¿Qué debemos hacer?

Ante todo poner los pies en la tierra y usar esa neurona que nos diferencia de las otras especies para entender con claridad la situación actual.

La respuesta es Gustavo Petro y antes que algunos me recuerden a mi madre, permítanme explicar la situación:

Ocho Millones de Votos

Ningún otro candidato en Colombia tiene el apoyo de ocho millones de votos reales, eso sin contar que hoy y producto de todo lo que ha pasado, esa cantidad de votos debería llegar fácilmente a los once millones.

Los Aliados de Petro

Si Petro tiene al menos ocho millones de votos, lo más lógico es que personajes como Camilo Romero y Rodolfo Hernández se adhieran a la campaña de Petro, al Pacto Histórico que se presenta como la única iniciativa para el cambio.

La Derecha en Colombia hará lo mismo, terminarán apoyando a un sólo candidato para mantener a los corruptos en la Casa de Nariño y continuar con esa política de protección a los ricos y mierda para los pobres.

El Pacto Histórico es la única opción que tenemos si queremos liberarnos de Centro Democrático, de Vargas Lleras y los partidos tradicionales que no se cansan de engañarnos, robarnos y prometernos cosas que nunca cumplen. No podemos, los del pueblo, entregarles un sólo voto.

Un Golpe Contundente

Ya tuvimos la experiencia del 2018 cuando gracias a la Registraduría, a la compra de votos y la corrupción, Duque terminó ganado en segunda vuelta por una corta ventaja.

Para el 2022 no podemos darnos ese lujo, debemos dar un Golpe Contundente, debemos ganar en primera vuelta para no dar margen de error, ni dudas en los resultados. De ahí que el Pacto Histórico debe ser con todos y cada uno de los colombianos que estamos mamados de la manera en que el gobierno uribista se ha burlado de nosotros.

¿Por dónde empezamos?

Lo más importante hoy es inscribir sus cédulas de votación, aprovechar que no hay filas que sólo nos toma unos minutos de nuestro tiempo.

Una inscritas las cédulas, debemos dar inicio a una campaña de concientización, labor en la que todos los colombianos debemos invertir tiempo y esfuerzo para lograr convencer a los incrédulos que de no tomar el Pacto Histórico como una solución, seguiremos en la miseria que por décadas nos ha acompañado y hunden al país en la desgracia.

“Cada joven que asesinado en las protestas
fue un voto menos que teníamos para la
transformación de Colombia”.

A los valientes guerreros de la Primera Línea, a los manifestantes que salen con sus banderas de manera pacífica, que dicen abiertamente que no se identifican con ningún político, debo confrontarlos con una realidad: Es la política la que lleva a personajes como Duque a la presidencia. Podemos luchar un año entero, entregando muchas vidas, recibiendo todas las palizas que nos puedan dar, pero al final, debemos tener un líder a quien seguir, llámese Gustavo Petro, Camilo Romero, Rodolfo Hernández, Sergio Fajardo o el que diga el uribismo, porque al final, el día de las elecciones es cuando el pueblo decide quien habrá de gobernarnos.

¿Cuántos muertos más
se necesitan para entenderlo?