EL EJÉRCITO Y SUS NEXOS CON EL NARCOTRÁFICO

El 13 de Marzo las fuerzas militares desarrollaron un operativo en inmediaciones de Riohacha para dar con la captura de diez integrantes de la banda Los Pachencas, organización dedicada al narcotráfico, que opera en la costa Caribe de Colombia. El operativo fue un éxito y se incautaron 480 Kgs. de cocaína, que sería enviada vía marítima a los Estados Unidos. Hasta ahí todo bien.

Durante el operativo, también se encontraron documentos, que en su momento NO FUERON DADOS A CONOCER a la prensa, ni a la opinión pública.

Lo curioso del asunto, es que no sólo tenían mapas de las rutas de vigilancia de la Armada Colombiana,sino también de las rutas de vigilancia de los barcos de vigilancia de la Armada de los Estados Unidos, de Cista Rica, Panamá y otros países del Caribe. ¿Imaginen cuánto podría costar esa información? Pero la pregunta es ¿A quién le pagaban en las fuerzas militares colombianas para obtener actualizaciones diarias?

Como ya es costumbre, el Ministro de Defensa,Carlos Holmes Trujillo, asegura que se llevará a cabo una investigación exhaustiva para determinar a los culpables (como TODAS las que hace el gobierno cómplice) y lo más seguro es que tendremos a un par de marinos o sargentos que serán encontrados culpables, pero todos sabemos que altos mandos de la Armada estarían involucrados y podemos deducirlo por una razón simple: Ese material tan secreto sólo es accesible a altos mandos.

Ya son varios los casos de corrupción que tienen a las fuerzas militares involucradas en escándalos como La Operación Bastón, en donde se hizo contrainteligencia al interior de las fuerzas militares, en donde se llegó a la conclusión que muchos militares estaban involucrados en narcotráfico, venta de libretas militares, tráfico de influencias y más actos delictivos que comprometen a altos círculos de las fuerzas militares.

Lo extraño del asunto, es que aquellos militares involucrados en la investigación, aquellos que chuzaron teléfonos y cuentas de correo, fueron destituidos y otros trasladados a otras dependencias del fuerzas militares.

Carlos Holmes Trujillo, ya parece un títere más del gobierno, que no hace sino repetir el mismo discurso, en donde asegura que no sabía nada y que iniciará una investigación.

Señor Ministro de Defensa
vuélvase serio, deje de creer
que somos un pueblo idiota

Un embajador con laboratorio propio de cocaína, unas investigaciones de contrainteligencia que revelan la participación de militares en narcotráfico y venta de armas a grupos ilegales, militares que descubrieron la corrupción, aislados del proceso legal y un Ministro de Defensa con más ganas de ser candidato a la presidencia que haciendo el trabajo para el que fue contratado ¿Qué puede pensar uno?

¿Es este el gobierno que representa
a los colombianos?