Cada día NUEVOS escándalos ¿Qué vamos a hacer para acabar con los corruptos?

Por Mauricio Marulanda

Si usted es de los que se sienta en la taza del inodoro (sin ánimo de ser grosero) y mientras está en lo suyo, se queda pensando en la crisis tan verraca que estamos viviendo y le dan ganas de llorar, de gritar y maldecir, usted es de los míos.

En definitiva, el país está pasando por la reina de todas las crisis que jamás en la historia hayamos vivido.

El Coronavirus por un lado, nos mantiene asustados con las cifras de muertes y contagios. Y aquí quiero ser claro con los escépticos, que piensan que no existe dicha pandemia, las muertes son reales, los contagios son evidentes y sí nos estamos muriendo por el virus. Dejen de creer que todo es parte de un complot imaginario de unos círculos mundiales de desinformación.

Por el otro lado, los escándalos de corrupción se vuelven el café de la mañana de los medios de comunicación. No hay una mañana, ni la del domingo, en que uno se pueda levantar sin escuchar en los medios de una nueva olla podrida, que deja al descubierto a otro criminal político haciendo de las suyas.

Pero lo que más indigna, es saber que dichos políticos ya estaban en procesos ante la fiscalía cuando fueron elegidos con el voto de los colombianos.

¿Qué necesita este pueblo ignorante
para entender que por un tamal o
$50 mil pesos, ese corrupto nos va a
robar miles de millones o incluso
billones de nuestros impuestos?

Trato y me esfuerzo bastante, por creer que los colombianos debemos tener consciencia de nuestros actos y cambiar esa manera de pensar con respecto a los corruptos de la mafia política. Insisto en convencerme que, todo esto que está pasando nos dando una lección que debemos aprender, si queremos mejorar las cosas en el país. Pero es tan difícil intentar entender a los ignorantes, que a pesar de todas las evidencias, siguen creyendo que Uribe o Vargas Lleras son la salvación.

Perdí la esperanza en los pobres del Estrato 1, entiendo que para ellos, un mercado en época de elecciones, es mucho más de lo que su actual gobierno ha hecho por ellos y prefieren tener qué comer durante una semana, que seguir a la espera de un cambio. Sólo aquellos que aguantan hambre, entenderán esta situación.

Así como el Estrato 1 se entrega a la suerte de aceptar un mercado para tener qué comer, los Jefes de Partidos Corruptos, motivan a los Estratos más altos a apoyar sus iniciativas para recibir migajas de la corrupción.

Así las cosas, sólo nos quedan los Estratos Medios (2,3 y 4), los que sobreviven con una pequeña empresa familiar, los que trabajan duro para mantener condiciones dignas de vida, los que están empeñados con los bancos, pagando préstamos de vehículos o vivienda, y que seguirán así por los próximos 20 años, confinados a la tasa de usura que brinda la Banca Privada en complicidad con el gobierno.

Ese Estrato Medio, que durante años se ha mantenido distante de las decisiones políticas por temor a un cambio que lleve a Colombia a la izquierda, esas personas que aceptaron con resignación la célebre frase Es mejor malo conocido que bueno por conocer. A ellos debemos enfocar nuestro discurso, son la última esperanza de Colombia para salir de la crisis que estamos.

Para algunos conocedores de la economía y la corrupción en Colombia, para el 2022 los grandes empresarios estarán forrados en plata, producto de la pandemia del Covid. La Banca Privada hará trizas a la clase media cobrando los más altos intereses jamás registrados en la historia y los Jefes de los Partidos tradicionales, estarán negociando todo tipo de contratos con el Estado a cambio de incrementar sus fortunas.

No estamos pasando por la peor crisis, estamos apenas en la puerta de lo que será el infierno de corrupción que vamos a vivir, a consecuencia de nuestras equivocaciones al momento de votar.

Uribe no irá a la cárcel como muchos sueñan, el Centro Democrático se fortalecerá como siempre o creará un nuevo partido para seguir engañando al país y si no cambiamos nuestra manera de pensar y reaccionar ante la corrupción, nuestra sociedad pasará a la cima de los países más corruptos y desiguales de todo el planeta.

¿TODAVÍA PODEMOS HACER ALGO
PARA CAMBIAR ESE FUTURO OSCURO?

Aquí empieza el problema más grave de los colombianos. Mientras Uribe ya alista a su pupila Paloma Valencia para las próximas elecciones del 2022, teniendo en la cuenta que, por experiencia, cuando Uribe le dice a sus seguidores que ella será la esperanza de Colombia y todos los Uribistas salen directo a las urnas a cumplir su derecho al voto, la oposición comienza a flaquear y por razones que YO NO COMPRENDO, todos se sienten seguros de ganarle a Uribe y terminamos entregando otros cuatro años de poder al Centro Democrático.

La oposición sólo tendrá posibilidades si se unen en torno a Un Sólo Candidato, y para ello, debemos alejarnos de paradigmas absurdos que generan división en el país.

Aquí es donde el Estrato Medio podrá hacer la diferencia, entendiendo que está en juego su supervivencia económica y su descenso social. Son ellos los que pueden abonar al terreno ya sembrado para cosechar el triunfo.

Lo único importante es que el Centro Democrático no gane de nuevo las elecciones, tenemos la responsabilidad de romper esa cadena de esclavitud que ata a Uribe a la presidencia, si lo logramos encontraremos un nuevo país con justicia, con equidad y sin el control político de los corruptos.

En nuestras manos está esa posibilidad, Dios quiera no la perdamos por la ignorancia, la indiferencia y la insensatez.